¿De quién es tu web? Dominio, hosting, contenido y licencias

«Mi web» incluye varias piezas con titulares distintos: el dominio, el hosting, el diseño, el contenido y las licencias de temas y plugins. Qué conviene dejar a tu nombre, qué pedir por escrito y cómo evitar quedar atado a un proveedor.

«Tu web» está formada por piezas que pueden tener titulares distintos: el dominio (registrado a nombre de alguien), el hosting (cuenta de un proveedor), el diseño y el código (derechos de quien los creó, según el contrato), el contenido (textos, fotos) y las licencias de temas y plugins. Lo prudente es que dominio, hosting y cuentas principales estén a nombre de tu empresa y que el contrato diga por escrito qué derechos recibes. Esta guía es orientativa, no asesoría legal.

Qué hay detrás de una web

  • Dominio: el nombre (por ejemplo, tuempresa.com), registrado en un registrador a nombre de un titular.
  • Hosting: el servicio donde vive el sitio, contratado en una cuenta.
  • Diseño y código: el tema, los desarrollos a medida y las configuraciones.
  • Contenido: textos, imágenes, videos y logotipos.
  • Licencias: temas y plugins de pago, y servicios de terceros (correo, analítica, formularios).
  • Cuentas auxiliares: Search Console, Analytics, Google Business Profile, redes.

Lo mínimo

  • El dominio, con tus datos y un correo que controles.
  • La cuenta de hosting o, al menos, un acceso de administrador a tu nombre.
  • Search Console, Analytics y la ficha de Google, con tu cuenta como propietaria.
  • Las licencias de plugins y temas, o una constancia de a nombre de quién están.

Si trabajas con un proveedor, que use usuarios propios con permisos y no tus credenciales.

Qué dice el contrato

Los derechos de autor sobre el diseño, el código y los textos se rigen por la ley aplicable y por lo que acuerden las partes. Pide que el contrato indique qué recibes (propiedad o licencia de uso), si el proveedor puede reutilizar elementos, y qué pasa con los textos y las fotos (propios, contratados o de bancos de imágenes con licencia). Consulta a un profesional para tu caso.

Qué pedir

  • Accesos de administrador a todo lo anterior.
  • Una copia completa del sitio (archivos y base de datos).
  • Documentación: versiones, plugins, personalizaciones, instrucciones de mantenimiento.
  • Los archivos originales de diseño y las imágenes en alta calidad.
  • La lista de licencias y de proveedores externos.

Cuándo preocuparte

  • El proveedor registra el dominio a su nombre «para facilitar».
  • No te da acceso al hosting o al panel de WordPress.
  • Exige permanencia sin entregar nada si decides irte.
  • Usa plugins o temas pirateados («nulled»).

Si ya estás en esa situación, mira cómo recuperar el control de tu web.

Para elegir proveedor

Antes de contratar, aclara por escrito quién será titular de cada pieza, qué entregarás y recibirás y qué pasa al terminar el servicio. Compara propuestas con criterios claros, como en El Arquitecto Digital o agencia de desarrollo web y qué pedir en un contrato de SEO.

Un ejemplo práctico (ilustrativo)

Antes de contratar un nuevo sitio, una empresa exige por escrito que dominio y hosting queden a su nombre, que se entreguen accesos, copias y documentación, y que las licencias figuren con sus datos. Es un escenario hipotético para ilustrar el método, no un caso real ni una promesa de resultados.

Propiedad de la web

  • Dominio a nombre de la empresa.
  • Hosting con acceso propio.
  • Cuentas de Google a tu nombre.
  • Licencias registradas.
  • Derechos del diseño acordados.
  • Entregables al terminar.
  • Revisión legal del contrato.

Lo que suelen preguntar sobre propiedad del dominio, hosting y contenido

¿Puedo transferir mi dominio a otro registrador?

Sí, con el código de autorización, siguiendo el proceso del registrador.

¿Quién es dueño de un tema de pago?

Quien tiene la licencia; verifica su alcance y a nombre de quién está.

¿El proveedor puede quedarse con mi contenido?

Depende del contrato; por eso conviene definirlo por escrito.

¿Qué hago si no tengo contrato?

Documenta acuerdos y solicita accesos y copias; consulta a un profesional.